Conoce el orígen de los Huevos de Pascua

huevos pascua jardin

¿Alguna vez te has parado a pensar porque es típico regalar huevos de chocolate el domingo de Pascua?

Si estás pensando que es un invento de las empresas chocolateras para ganar más adeptos estás equivocado. Se trata de una tradición bastante antigua y ligada a la religión católica.

En época de Cuaresma, los cristianos católicos no podían comer ni carne, ni lácteos ni huevos. Entonces, los practicantes guardaban los huevos, y para mantenerlos frescos los bañaban con una fina capa de cera líquida. Una vez terminada la Cuaresma, se reunían delante de la iglesia de su ciudad, y los regalaban, normalmente pintados.

huevos pascua colores

Aunque la abstinencia de huevos en Cuaresma ya no se practica actualmente –la iglesia sólo recomienda no comer carne durante ese período- la costumbre de regalar huevos quedó más arraigada. En el siglo XII, la iglesia promulgó la costumbre de bendecir los huevos regalados como símbolo de resurrección en la salida de la misa de Pascua. Esta costumbre, ahora obsoleta, se ha mantenido hasta hace poco en muchas zonas rurales.

Por otro lado, la vinculación entre Pascua y Huevo, aunque también primavera es clara.

La Pascua –la vida que culmina con la resurrección- coincide con la primavera –el despertar de la vida- mientras que el huevo simboliza la fecundidad, la vida y la renovación. Por tanto, la asociación entre Pascua, primavera y Huevo es bastante lógica.

Otras teorías defienden que el huevo simboliza los cuatro elementos de la vida. La cáscara representa la tierra; la membrana, el aire; la clara, el agua; y la yema, el fuego.

Pero ¿cuándo empezaron a hacerse huevos de chocolate para dejar de lado a los tradicionales?

Pues no fue hasta el siglo XVIII, cuando la industria chocolatera consiguió avances importantes en el manejo y tratamiento del chocolate, cuando se empezaron a vaciar los huevos frescos y a rellenarlos de chocolate.huevos pascua chocolate

El único misterio que nos quedaría por resolver es la vinculación de los conejos con todo esto. Según cuenta la leyenda, los antiguos teutones creían que los conejos eran los que incubaban los huevos.

Aunque parezca increíble, los huevos de Pascua no son un invento de la modernidad, sino una tradición con mucha historia.

Cuando el chocolate se tomaba con chile

chocolate azteca

Cuenta la leyenda que en tiempos ancestrales, el dios Quetzalcóatl bajó de los cielos para dar a los hombres en sus manos las primeras semillas del árbol del cacao. Al parecer, a los demás dioses no les gustó que diera a conocer un alimento divino y se vengaron de él desterrándolo; el dios Tezcatlipoca lo expulsó de sus tierras. Años más tarde, el árbol del cacao se bautizó con el nombre científico de Theobroma Cacao, que en griego significa literalmente “alimento de los dioses”.dios Quetzalcóatl cacao

El cacao fue un alimento muy importante tanto en la sociedad azteca como en la maya e incluso se llegó a utilizar como moneda de cambio.  Se tomaba líquido, mezclado con diferentes  especias. El resultado era una bebida amarga, oscura, espesa y espumosa a la que llamaban “xocolat”, un nombre muy similar al de nuestro “chocolate” actual. Entre los mayas y los aztecas, el chocolate era una bebida prestigiosa, reservada a las clases más altas: la realeza, la nobleza, los mercaderes y los guerreros de los más altos rangos.

cacao con chileLos Aztcas preparaban el “xocolat” con habas de cacao que batían y batían hasta que la masa de cacao formaba un remolino y flotaba en el agua. Luego lo servían desde lo alto para conseguir que apareciese su preciada espuma, tal y como hacen los marroquíes hoy en día con el té. El xocolati se podía preparar con diferentes ingredientes, desde con vainilla y miel silvestre hasta con pimienta e incluso chile. Estos dos últimos ingredientes daban lugar a una bebida amarga y picante, muy diferente del chocolate dulce que tomamos actualmente.

La bebida azteca se servía en vasos decorados en los que normalmente se hacía referencia a la función del recipiente, indicando si estaba destinado a la sagrada bebida del chocolate así como al propietario del vaso e incluso el artista que lo fabricó.

Sin duda, los españoles heredamos la pasión de los aztecas y los mayas por el chocolate tras la conquista de América. Pero, por suerte,  para nosotros ha dejado de ser un alimento reservado únicamente a las clases altas.

¿Cómo llegó el chocolate a España?

¿Os habéis planteado alguna vez que si Colón – u otra persona-  no hubiese descubierto América no tendríamos chocolate? Sólo por conocer el “alimento de los dioses”, como decían los aztecas, ha valido la pena. El primer lugar español donde se tiene constancia de la llegada del chocolate fue en el Monasterio de Piedra, en el año 1534. Hernán Cortés envió chocolate a un monje del Císter que tenía su residencia en el monasterio maño, que lo acompañó en su viaje por México

No obstante, no fue hasta el siglo XVII cuando se abrió una ruta comercial entre el Puerto de Veracruz y España. El nuevo alimento caló pronto– a diferencia de otros como la patata- y ya a finales del siglo XVI estaba presente en la dieta muchos españoles. Al principio, el chocolate estaba considerado por los españoles como una bebida, y permaneció así hasta principios del siglo XX.

Los aztecas elaboraban una versión picante del chocolate. Lo realizaban a partir del haba del cacao, lo mezclaban y aromatizaban con hierbas, vainilla, pimienta y otras especias como la guindilla e incluso con chile.  Sin embargo, los monjes maños crearon una versión más dulce añadiendo vainilla, azúcar y canela.

No obstante, el chocolate no se expandió tan deprisa por Europa como uno se imagina. De hecho, mientras para la alta sociedad española del siglo XVI se estaba creando un producto selecto y valioso, en otros países existen críticas tan peyorativas como las del italiano Girolamo Benzoni en su volumen «La Historia del Mondo Nuovo» (1565): “El chocolate parece más una bebida para cerdos que para ser consumido por la humanidad”. Así las cosas, el chocolate se extendió desde España al resto de Europa.  Los países que primero lo adoptaron fueron Italia, y después Francia.

Llegó a ser tan importante el chocolate en su momento que hizo que el café se incorporase tardíamente a las costumbres europeas, en comparación con otros países. Sin lugar a dudas los españoles hemos sido unos chocolate-lovers desde siempre.

Chocolates La Superlativa, desde 1870, lleva produciendo el delicioso chocolate a la taza al estilo español, denso y espeso. Espectacular para desayunos y meriendas.

chocolate a la taza